Planes
Mar, monte, paseos tranquilos y algún pueblo vecino que merece la visita. Ideas sencillas para completar la estancia, a un paso del hotel.
La playa del propio pueblo, con paseo marítimo y vistas a Hendaia, al otro lado de la bahía. A poca distancia andando del casco histórico.
El extremo de la costa, donde el Bidasoa se abre al Cantábrico. Acantilados y vistas amplias, en el punto más al norte de la península.
Punto de partida de las rutas a Jaizkibel, con mirador sobre la bahía de Txingudi y el monte Larrun al fondo. Un paseo corto y asequible para cualquiera.
La gran atalaya natural entre Hondarribia y San Sebastián. Rutas junto a los acantilados, con restos de antiguas fortalezas y el Cantábrico siempre de fondo.
Perderse por las calles empedradas, la muralla y la plaza de Gipuzkoa. Se recorre entero en poco tiempo, sin prisa.
Paseo llano junto a la ría, entre Hondarribia e Irún. Una zona conocida por su valor natural conservado de manera preciosa.
Al otro lado de la frontera, con una playa larga y un paseo agradable junto al mar. Se llega en pocos minutos.
A veintidós kilómetros del hotel. Para quien quiera dedicarle un día entero: playa de la Concha, parte vieja y buena mesa.
Media hora en coche, ya en Francia. Playas amplias y ambiente elegante, con la Grande Plage como referencia.
Un pueblo pesquero francés con encanto, algo más cerca que Biarritz. Buen puerto y calles agradables para pasear.
Pueblo marinero conocido por sus anchoas y su txakoli, cuna del navegante Elcano. Cerca de Zarautz.
Las carreteras que suben a Jaizkibel, con sus curvas junto al acantilado, son muy conocidas entre motoristas. Y al estar en la frontera, es un buen punto de partida para rutas hacia Francia y los Pirineos.
A pocos minutos, en Irún, el Parque Ecológico de Plaiaundi es una zona protegida de aves con varios observatorios y acceso libre. Un buen plan para quien disfruta de la naturaleza con calma.